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Atlántico

Universidades en alerta: crece preocupación por salud mental tras nueva tragedia en Barranquilla

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El reciente fallecimiento de Ricardo David Felex Gómez, estudiante de Administración de Empresas en la Universidad de la Costa (CUC), ha encendido nuevamente las alarmas en torno al bienestar emocional de los jóvenes universitarios en Colombia. El estudiante cayó desde el octavo piso del bloque 11 de la institución en la mañana del miércoles, en un hecho que sigue siendo investigado por las autoridades.

Aunque la universidad activó sus protocolos de emergencia, suspendió las clases y ofreció acompañamiento psicológico, voces dentro y fuera del campus cuestionan si las medidas adoptadas por las instituciones de educación superior están siendo suficientes para prevenir tragedias similares.

“Los comunicados son necesarios, pero no pueden seguir siendo la única respuesta ante eventos tan dolorosos. Es urgente fortalecer los programas de atención psicológica, crear espacios de escucha y sensibilizar a las comunidades sobre la salud mental”, comentó una docente que prefirió mantener su identidad en reserva.

El caso se suma a otros episodios ocurridos en escenarios universitarios del país. Solo hace unos meses, en la Universidad del Atlántico, se registró la muerte de otro estudiante en circunstancias similares. Estos hechos, más allá de conmocionar a la comunidad educativa, han evidenciado la falta de una política nacional integral para atender la salud mental en jóvenes, especialmente en contextos de alta presión académica y emocional.

Diversos colectivos estudiantiles y organizaciones sociales han pedido al Ministerio de Educación pronunciarse y tomar acciones concretas frente a la situación.

“No podemos seguir normalizando estas pérdidas. Cada caso es una alerta que debería movilizar a todos los actores educativos, desde el Estado hasta los entornos familiares”, manifestaron desde un grupo universitario que promueve el autocuidado.

La Universidad de la Costa, por su parte, expresó su dolor por el fallecimiento y reiteró su apoyo a la familia del joven.

Sin embargo, sectores de la comunidad universitaria insisten en que se requiere una revisión profunda de las condiciones de acompañamiento emocional dentro de los campus, así como la apertura de espacios de diálogo real sobre las cargas mentales que enfrentan los estudiantes.