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Territorio & Poder

El Niño: una amenaza climática, no un motor de terremotos

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El Niño pertenece al sistema océano-atmósfera del Pacífico tropical. Se manifiesta mediante un calentamiento anormal de las aguas ecuatoriales y cambios en los vientos, las lluvias y la circulación atmosférica.

No es un fenómeno tectónico.

El IDEAM informa que las condiciones de El Niño continúan fortaleciéndose, con una probabilidad superior al 97 % de persistir hasta el primer trimestre de 2027. Existe, además, una probabilidad cercana al 81 % de que alcance intensidad muy fuerte entre finales de 2026 y comienzos de 2027, lo que podría ubicarlo entre los episodios más intensos observados desde 1950.

Lo que El Niño no explica

El Niño no constituye una explicación científicamente sustentada para:

el terremoto colombiano de magnitud 7,4;
los grandes sismos de Venezuela o México;
la actividad previa del Puracé;
ni una supuesta sincronización planetaria.

Las placas se desplazan debido a procesos internos de la Tierra que operan durante millones de años. El Niño altera temporalmente el océano y la atmósfera.

Lo que sí puede provocar

Para Colombia, el riesgo está en otro frente.

El IDEAM proyecta mayor probabilidad de reducción de lluvias en las regiones Pacífica, Andina y Caribe; aumento de temperaturas; disminución de caudales y embalses; presión sobre el abastecimiento humano y la generación hidroeléctrica; afectaciones agropecuarias; incendios de cobertura vegetal y deterioro de la calidad del aire. También advierte riesgos para la salud por olas de calor, deshidratación, enfermedades respiratorias y problemas asociados con escasez o contaminación del agua.

Aquí aparece la conexión verdaderamente preocupante.

No porque El Niño cause terremotos, sino porque Colombia podría tener que reconstruir ciudades, atender damnificados, reforzar hospitales y recuperar infraestructura mientras enfrenta simultáneamente sequía, incendios, presión energética y escasez de agua.

Los fenómenos no comparten origen.
Pero sí competirán por los mismos recursos públicos y la misma capacidad institucional.