Connect with us

La Firma

¿Las poblaciones de Gaira y Ciénaga cumplen 500 años de fundadas?

Published

on

Por: Álvaro Ospino Valiente
Presidente de la Academia de Historia del Magdalena

Con sorpresa leo en la prensa que la Oficina de Cultura Departamental realizará un conversatorio para socializar los proyectos en torno a la conmemoración de los 500 años de historia y existencia documental del municipio de Ciénaga. Por ello, quiero precisar al pretenderse conmemorar con número exactos de años, la existencia de un asentamiento consolidado antes de la llegada de los europeos a este territorio y que hoy corresponde al municipio de Pueblo Viejo. Y de otro, como es el caso de Ciénaga, derivado del anterior y con fecha más reciente, puesto que su configuración urbana es de mediados del siglo XVIII.

De las primeras noticias que tenemos sobre el origen del actual municipio de Pueblo Viejo (no de Ciénaga) datan del 19 de marzo de 1526, cuando el fraile Juan Verona inició la catequización en la “Aldea Grande”, dedicado a la pesca, y le dio el nombre de Playas de San José, dejando como patrono a San José, en honor a que ese día se realizaban las fiestas de las Fallas (carpintero) en España. Fue el religioso y cronista fray Tomás Ortiz quien describió detalladamente este asentamiento indígena en sus crónicas de 1529, situado en un estrecho brazo de tierra que cerraba la Gran Ciénaga de Santa Marta. Al hacerlo, se refirió a la zona como una “población muy grande, de entre 4.000 y 5.000 bohíos.”

El origen del actual municipio de Ciénaga está ligado al de Pueblo Viejo y se origina de él. Existe noticia que la “Aldea Grande” se incendió en 1750, destruyéndose casi en su totalidad los bohíos de madera y paja. El virrey José Alfonso Pizarro ordenó reconstruirlo en el camino hacia Santa Marta, zona de conflicto con los chimilas y que le sirviera de protección a la capital, “en donde suelen salir los indios infieles a los pasajeros” (asaltaban las caravanas), con el mismo número de casas que había antes y considerando que la población era superior a la que podía albergar en aquel estrecho paraje. El gobernador de Santa Marta, Antonio de Alcalá Galiano en 1751, informó al virrey sobre la reconstrucción del viejo pueblo y los preparativos para construir el nuevo. Los indios fueron relevados de sus tributos mientras se construía. En 1768 contaba ya con 150 casas, 237 tributarios y una población total de 1.340 indios. Por estos años se pidió un nuevo relevo de tributos para construir la iglesia, que se les concedió en Junta General el 15 de noviembre de 1769. Esta nueva fundación que realmente tiene 275 años de configurada en ese lugar, recibió el nombre de San Juan de la Ciénaga (hoy Municipio de Ciénaga), quedando el antiguo asentamiento aborigen con el nombre de Pueblo Viejo.

El mismo embeleco sucede con la población de Gaira. El año pasado le celebraron 500 años, unos días antes que la fundación hispana de la ciudad de Santa Marta. Resulta que ese pueblo aborigen ya existía a la llegada de Rodrigo de Bastidas. De hecho, se tiene noticia que el 10 de octubre de 1510, el conquistador Rodrigo Hernández de Colmenares llegó a la bahía de Gaira para aprovisionarse de agua y leña y capturar a algunos nativos para someterlos a la esclavitud, enfrentándose con la resistencia indígena, episodio conocido como la “Batalla de Gaira”, en la que vencieron y pusieron en huida a los extraños.

La historia no puede construirse a partir de efemérides convenientes. Las fechas deben ser consecuencia de los documentos y de la investigación. Y como investigador considero que esta discusión debe abrirse con serenidad, rigor académico y respeto por las comunidades. Una celebración histórica solo tiene verdadero valor cuando aquello que conmemora corresponde efectivamente con la historia.