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Gobierno anuncia tres frentes para solucionar la crisis de agua en Santa Marta

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Gobierno anuncia tres frentes para solucionar la crisis de agua en Santa Marta

El presidente Abelardo De La Espriella presentó una estrategia basada en tres componentes: recuperar las pérdidas del acueducto con apoyo de Ecopetrol, crear una empresa regional de aguas con participación de Triple A y abastecer a Santa Marta desde el río Magdalena mediante una conducción terrestre.

Por: Arnol Sarmiento

El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, presentó este viernes 30 de octubre en Santa Marta los tres componentes de la estrategia con la que su Gobierno busca enfrentar la histórica crisis de abastecimiento de agua potable en la ciudad. La propuesta contempla la participación de Ecopetrol y Triple A de Barranquilla, así como la utilización del río Magdalena como fuente principal para garantizar el suministro a largo plazo.

Durante su intervención, el mandatario explicó que la solución no puede limitarse a construir infraestructura para transportar más agua, sino que también debe corregir las pérdidas en las redes de distribución y transformar el modelo de administración del servicio, al considerar que mantener las actuales deficiencias operativas comprometería los resultados de cualquier inversión.

Ecopetrol apoyaría la recuperación de pérdidas

El primer componente corresponde al Plan Maestro de Recuperación de Pérdidas, una iniciativa orientada a intervenir las redes del acueducto para disminuir el volumen de agua que se pierde antes de llegar a los usuarios.

De La Espriella anunció que Ecopetrol participaría en la búsqueda de recursos para financiar estas intervenciones, con el acompañamiento de su presidente, Joaquín Gutiérrez Caballero, a quien identificó como uno de los articuladores del proyecto para Santa Marta.

”Estamos hablando de un plan maestro de recuperación de pérdidas. Eso lo vamos a manejar con Ecopetrol. Ecopetrol va por unos recursos para ayudarnos en eso”, manifestó el jefe de Estado.

Este componente busca aprovechar mejor el agua que actualmente ingresa al sistema, de manera que las nuevas fuentes de abastecimiento no terminen afectadas por las mismas deficiencias de distribución. No obstante, durante el anuncio no se precisaron los recursos que aportaría Ecopetrol ni el cronograma de las intervenciones.

Triple A participaría en una empresa regional de aguas

El segundo componente es la denominada Alianza Regional por el Agua, que contempla estructurar una empresa regional de aguas para el Caribe, con participación de Santa Marta y el acompañamiento de Triple A de Barranquilla.

Según lo explicado durante la presentación, el propósito es integrar capacidades técnicas y administrativas para fortalecer la prestación del servicio y aprovechar experiencias de operación de acueductos en otras ciudades.

El presidente cuestionó el manejo que ha tenido el sistema de agua de Santa Marta durante los últimos años y advirtió que cualquier solución de infraestructura podría resultar insuficiente si no se modifica la forma en que se administra.

“Si resolvemos el problema y lo dejamos administrado como se está administrando hoy, no va a pasar nada”, afirmó De La Espriella, quien insistió en que la sostenibilidad de las inversiones dependerá también de una gestión eficiente.

La iniciativa abre un nuevo escenario para la organización del servicio de acueducto en Santa Marta. Sin embargo, todavía deberá definirse cómo se constituiría la empresa regional, cuál sería la participación del Distrito, qué responsabilidades asumiría Triple A y cómo se articularía este modelo con la estructura institucional y operativa existente.

El río Magdalena sería la fuente principal de abastecimiento

El tercer componente, denominado Agua para el Futuro, plantea captar agua del río Magdalena y transportarla hasta Santa Marta mediante una conducción terrestre.
El mandatario confirmó que esta sería la fuente principal contemplada en la nueva estrategia y explicó que se descartó la posibilidad de instalar una tubería submarina debido a los elevados costos que representaría esa alternativa.

En su lugar, el Gobierno propone desarrollar la conducción siguiendo un corredor terrestre asociado a la carretera, una decisión que deberá sustentarse en los estudios técnicos, ambientales y financieros correspondientes.

“Ya sabemos cuál va a ser la fuente. No son los riachuelos. Es el río Magdalena”, aseguró el presidente al presentar el componente de abastecimiento.

Aunque el anuncio identifica la fuente y una alternativa de transporte del recurso, aún se requiere conocer la ubicación de la captación, el trazado definitivo de la conducción, la capacidad proyectada, las obras de tratamiento necesarias y los costos de construcción y operación.

El desafío: convertir la estrategia en obras y resultados

La presentación presidencial se produce después de que el Gobierno nacional descartara el proyecto de las plantas desalinizadoras que había sido contemplado para Santa Marta. Esa decisión mantiene abierto el interrogante sobre el destino de los $786.032 millones previstos en el CONPES 4159 de 2025 y su eventual incorporación a la nueva estrategia.

Los tres componentes anunciados buscan abordar simultáneamente las pérdidas del sistema, la administración del servicio y la disponibilidad de nuevas fuentes de abastecimiento. Sin embargo, su materialización dependerá de que se concreten los mecanismos de financiación, los acuerdos institucionales, los estudios y las obras necesarias.

Para Santa Marta, el anuncio representa una nueva propuesta de solución a una problemática que ha condicionado durante décadas el crecimiento urbano, la calidad de vida de sus habitantes y el desarrollo económico de la ciudad. El siguiente paso será establecer cuánto costará cada componente, quién tendrá la responsabilidad de ejecutarlo y en qué plazos comenzarían a reflejarse los resultados en los hogares samarios.

La apuesta presidencial ya tiene tres líneas definidas: recuperar el agua que se pierde, reorganizar su administración y traer nuevas fuentes desde el río Magdalena. Lo que falta por concretar son los recursos, las obras y las fechas que permitan evaluar su cumplimiento.