Connect with us

Edición impresa

Respetable Logia ‘Luz de la verdad’

Avatar

Published

on

OPINIÓN CARIBE  en esta edición y en su recorrido por la historia de la masonería en la costa Caribe colombiana, describe las características sobre la Logia ‘Luz de la Verdad’ No. 46-1.

Daniela Pirela Wisman

La Respetable Logia Simbólica ‘Luz de la Verdad’ No. 46-1 está ubicada en la ciudad de Santa Marta. Siempre ha sido un recinto que despierta la curiosidad de aquellas personas que transitan cerca de donde está ubicada, puesto que es una de las zonas más concurridas de la ciudad.

La curiosidad se debe a la privacidad que caracteriza a las logias. Esto no significa que los masones lleven a cabo actividades indebidas en su interior; simplemente, el conocimiento tiene para ellos un valor significativo, y los profanos, como llaman a aquellas personas que no pertenecen a la masonería, no están preparados para recibirlo.

En el pasado, cuando inició la masonería, quienes hacían parte de ella eran perseguidos y señalados. Por tal razón, se hizo necesario que utilizaran símbolos que solo un masón podía identificar. Estos símbolos no son únicamente figuras representativas, también sus saludos.

SIN MISTERIO

La masonería, socialmente hablando, no es secreta, simplemente es discreta. Secretos han sido, son y deben seguir siendo sus signos, toques, palabras de saludos y elementos de reconocimiento. En esa labor de crecimiento se le debe despojar de los caracteres misteriosos que en algunos núcleos aún se conservan por desconocimiento total, de quienes han sido sus enemigos, aunque ahora carezcan de razones para dicha enemistad.

El misterio se lo pusieron otros, así lo afirman quienes pertenecen a la masonería, y en alguna medida, por la contribución de quienes profesan lo que allí se hace. No puede haber misterios que hagan impenetrable la orden. No puede hablarse de misterios en la vida moderna, cuando las comunicaciones han sido capaces de traspasar todos los linderos y hacer visible a través de los medios virtuales, mucho de lo que antes solo les correspondía a los círculos cerrados o especializados.

La Logia Simbólica ¨Luz de la Verdad¨ No 46-1 fue fundada por el Supremo Consejo Neogranadino del Grado 33 de Cartagena en fecha 25 de octubre de 1887.

Por ejemplo, la Internet, por medio de esta red, es posible conocer muchos ritos de la masonería, como presenciar una ceremonia de iniciación, que significa el nacimiento de un ser humano; la televisión, que por medio de documentales dirigidos por realizadores interesados en el tema, han logrado poner en contexto a muchos espectadores, sobre el significado de masonería, sus ritos y el porqué de su discreción.

Es por eso, que tener como misterio aquello que cualquiera puede observar en medios electrónicos o que sencillamente se encuentra en una amplia bibliografía en todas las bibliotecas del mundo, o que puede ser adquirida en la librería de la esquina, es innecesario.

HISTORIA

Señala Darwis Ortiz Gil, maestro Masón, que la ‘Logia Luz de la Verdad’ No. 46-1, se constituyó un año después de la Logia ‘Unión Fraternal’ No. 45 ubicada en Ciénaga, Magdalena.

La Respetable, Benemérita y Centenaria Logia Simbólica ¨Luz de la Verdad¨ No 46, fue fundada por el Supremo Consejo Neogranadino del Grado 33 de Cartagena en fecha 25 de octubre de 1887 por los masones José de Andréis, Pedro Antonio Infante, Francisco J. De Mier, Antonio S. García, Andrés Bermúdez, Vicente Noguera Maza, Martín Vergara, Lázaro Riascos, Antonio Noguera A, Pedro C. Robles Castilla, Manuel R. Flórez, Víctor R. Noguera, Francisco Meza y Manuel Dávila Pumarejo.

Esta logia ubicada en la Avenida del Libertador No 11-43, ha trabajado durante 128 años continuos y ha sido un centro de intelectualidad por el cual han pasado innumerables masones ilustres en sus años de existencia.

La logia ‘Luz de la Verdad’, en el año de 1976 en compañía de las logias ‘Unión Fraternal’ de Ciénaga, ‘Sol del Magdalena’ de El Banco Magdalena, ‘Torrentes de Ariguaní’ de Plato, Magdalena y ‘Fuerza y Materia’ de Aracataca, Magdalena fue fundadora de la Gran Logia Benjamín Herrera con Sede en Santa Marta, siendo su primer Gran Maestro el Ilustre Masón Armando Loreto Fuentes Guardiola, quien fuera un destacado abogado, que ocupó cargos como el de ministro de Educación, Magistrado del Tribunal Superior, entre otros.

En la actualidad la Resp:. Ben:. y Cent:. Log:. Simb:. ¨Luz de la Verdad¨ No. 46-1-1, en compañía de las logias Tuai No 8-2 y Arte Real No 11-3, es miembro de la Muy Respetable Gran Logia Sierra Nevada de Santa Marta. Esta logia ‘Luz de la Verdad’ No 46-1-1, tiene entre sus miembros destacadas personalidades de la ciudad, en la actualidad es su Venerable Maestro el Maestro Masón Rosemberg Emilio Rivadeneira Bermúdez, quien en compañía de muchos masones mantiene viva la llama de los ideales masónicos.

Históricamente han sido miembros de esta Respetable Logia, entre otros masones destacados:

Eudoro Acosta de Aguas, Manuel J. Noguera A., Walfran Vides Amaris, Eugenio Lafaurie Guerrero +, Leopoldo Corvacho +, Javier Cotes Lauren +, Alfredo Alzamora Q., Julián Díaz Zubiría+, Antonio José Lanao Cotes +, Santiago Pérez Diazgranados +, Joaquín Zúñiga Ceballos +, Ovidio Sandoval Sánchez +, Alfonso López Carrascal, entre otros tantos que adornan las columnas de esta centenaria logia.

Igualmente desarrolla sus trabajos en el templo masónico de la Avenida del Libertador la Respetable logia ¨Tuai¨ No 8-2 la cual fue fundada por la Gran Logia ‘Benjamín Herrera’ con Sede en Santa Marta, en fecha 11 de Junio de 1988,  logia que tiene como característica muy especial que fue ideada para resaltar la familia, su nombre, significa hermano en el idioma indígena, entre sus miembros fundadores se puede destacar muy especialmente el Maestro Masón Efraín Villadiego Vellojín, quien fuera matemático de profesión, gerente por muchos años de una empresa de seguros en esta ciudad.

En la actualidad, funge como su Venerable Maestro el Maestro Masón Fernando Gustavo Villadiego Rosso, conservando la tradición familiar masónica.

La masonería, socialmente hablando, no es secreta, simplemente es discreta

Cerrando esta historia, encontramos la Respetable Logia Simbólica Arte Real No 11-3, fundada el 2 de junio del año 2001, siendo su primer Venerable el Maestro Masón Darwis José Ortiz Gil, se hizo con el fin de reunir a muchos masones que provenían de las logias de las provincias como Plato, Aracataca, Fundación, San Andrés Islas.  El actual Venerable Maestro es el Maestro masón René Echeverri Acevedo.

LA INICIACIÓN

La iniciación al primer grado de la Masonería se trata del inicio de un nuevo hombre. Una persona nueva, con nuevos valores éticos y morales los cuales lo elevaran sobre el hombre que era antes de esto.

Comúnmente, las iniciaciones de las escuelas de misticismo esotérico y filosóficas tratan este tema en forma alegórica sobre la encarnación del alma y el despertar de la consciencia en el hombre. En la masonería culmina cuando el Venerable Maestro pregunta a los hermanos masones y al orador: ¿Qué pedís para el recipiendario?

Todos contestan a esta pregunta: ¡La luz Venerable Maestro!… ¡La Gran Luz! la luz como símbolo de la consciencia que disipa las tinieblas de la inconsciencia y que nos permite ver o percibir el universo circundante y en ese proceso de ‘yo’ y ‘aquello’ nos volvernos conscientes de nosotros mismos.

El cuarto de reflexión es el inicio de la iniciación masónica, es de color negro, representa la oscuridad en la que se encuentra un iniciado.

En el caso de la Logia ‘Luz de la Verdad’ de Santa Marta, el cuarto de la iniciación conserva la frialdad que lo debe caracterizar, así lo afirmó el masón Alfredo Alzamora Quintero quien pertenece a esta logia, “aquí vino el presidente de las Grandes Logias Clipsa, y me dijo que quería conocer el cuarto de reflexiones y lo llevé. Cuando estamos allí me comentó que en el mundo hay dos que lo impactaron, el de Dubái y el de la Logia de Santa Marta. Precisó que el que más le había gustado era la de Santa Marta, porque aún conservaba la esencia”.

Todo aquel que no es masón, incluso, el candidato que pretende ingresar, se le llama ‘profano’.

Por todo lo anterior, se puede deducir que la iniciación masónica al primer grado se refiere al despertar de la consciencia en el hombre.

El hombre es el inicio de todo conocimiento que posee, de ahí que debe convertirse en observador de sí mismo descubriéndose en sus propias faltas o errores y corrigiendo para encontrar la verdad que busca; la realidad es una, sin embargo, el ego y la realidad aparente engaña como la sombra de la caverna de Platón, llegando equivocadamente a identificar al hombre con el ego como propio y original de su identidad.

La iniciación masónica busca impactar la consciencia de la persona que desea iniciarse en un intento de ampliar y profundizar sobre el: ¿Qué o quién soy? ¿De dónde vengo? Y ¿A dónde voy? despertando y atrayendo ideas afines al ritual como: ¿Qué deberes tiene el hombre para con Dios? ¿Qué deberes tiene el hombre para con sus semejantes? Entre otras más.

LOS PROFANOS

Todo aquel que no es masón, incluso, el candidato que pretende ingresar, se le llama ‘profano’, traducido como todo aquel que se encuentra fuera del templo, otra definición de esta palabra es, aquel que no es consciente de lo sagrado, es decir, del templo.

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el espíritu de Dios mora en vosotros?” 1 Co.3:16. Lo anterior quiere decir, que se puede deducir que el profano, es decir, el alma no encarnada, deja de serlo cuando ingresa al templo, al cuerpo humano.

PIEDRA BRUTA Y PULIDA

El trabajo del iniciado es precisamente saber en qué consiste su trabajo, es decir, tener conciencia de que el trabajo fundamental de todo iniciado consiste en conocerse a sí mismo, o como se conoce en la masonería: el desbastar la piedra bruta.

La piedra bruta, simbólicamente, es representada como una burda masa con aristas filosas que determinan su forma y se puede ver en las Logias, al lado derecho del trono del Venerable Mason, en otros templos, está ubicada delante de las columnas características que se encuentran en las logias.

Cuando el aspirante a masón es aceptado, su mente está completamente llena de interrogantes a los misterios que deberá descubrir, su primer trabajo es  tallar la piedra bruta, ir golpeando con el mazo y el cincel sobre cada una de las aristas hasta lograr moldearla.

Debe alisar la superficie y darle forma; estas aristas representan los vicios que con los que llega el iniciado. Los debe reconocer, y debe tener claro que los ha traído consigo hasta la logia, y que debe dejarlos en la medida que golpea su piedra bruta.

La finalidad del trabajo del iniciado es hacer de él un hombre más grande, fuerte, inteligente y feliz, capaz de cumplir con las duras exigencias del camino. Debe ser sabio al punto, de poder servir a los suyos, ser útil a la humanidad toda y en especial, a los propósitos del Gadú.

Una vez obtenido esto, el trabajo culmina, la piedra bruta se ha convertido en una piedra lisa, perfecta, pura, que es denominada la piedra pulida. De ahí en adelante, solo queda que el iniciado la mantenga de esa manera, ampliando sus conocimientos, con otras herramientas que les serán proporcionadas por los demás hermanos.

COLUMNAS J Y B

La palabra columna se refiere al nombre que reciben los pilares, se les puede utilizar como adorno o monumento conmemorativo, estructura o tamaño.

Son verticales, sobre ellas muchas edificaciones erigen sus superestructuras. Una institución masónica tiene sus fundamentos sobre las columnas representadas por cada uno de sus miembros, quienes día tras día dan lo mejor de sí para mantener en pie a la logia.

Pero, en definitiva, la columna es el sostén o pilar. Dentro de la masonería tienen una gran importancia, por eso cuando se dice estar entre columnas hace parte a la liturgia desarrollada en sus talleres, detrás de esta afirmación se oculta una sentencia fundamental del ejercicio masónico, cuando se está entre columnas es cuando se da la luz.

Estas columnas de carácter simbólico en el interior de una logia, tiene un gran valor fundamental dentro del simbolismo e interpretaciones dentro del templo. Sus orígenes son diversos, comparten el mismo contenido de construcción del templo de Salomón.

“Las columnas están descritas en la Biblia, y se relacionan con la construcción del templo de Salomón. En la biblia, para ser más específicos, en Reyes se cuenta que Salomón ideó su templo, y dentro de este se encontraban dos columnas que representan a la tierra y a las estrellas y la luna”, así lo explicó el Venerable Maestro Darwis Ortiz. Encima de cada columna se encuentra una representación de la tierra y en la otra la luna o el universo.

Estas se encuentran en la entrada de toda logia masónica. La del norte tiene la letra ‘B’, esta es destinada a representar y guiar al aprendiz. En todas las logias es de orden dórico. Mientras que la del sur ostenta la letra ‘J’, destinada para los hermanos compañeros.  Ambas columnas representan la dualidad de todo lo que existe en el mundo objetivo, son las bases que sostienen la bóveda estrellada de los principios morales.

 

Click to comment

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply