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Región Caribe

Los otros ‘negocios’ del asesinado esposo de la exreina María Mónica Urbina

Opinión Caribe

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Horas después de que se conoció la noticia de que José Guillermo ‘Ñeñe’ Hernández –esposo de la exreina de belleza María Mónica Urbina–, había sido asesinado en Brasil por robarle su Rolex de oro, empezó a circular una foto del narcotraficante Marcos de Jesús Figueroa, alias Marquitos.

La imagen, en la que se le ve con gafas deportivas y reloj de marca, fue tomada en su celda de la cárcel de máxima seguridad de Picaleña, en Tolima. Y algunos asumieron que se trataba de una especie de mensaje de amenaza para que nadie hablara de sus nexos con el ‘Ñeñe’, quien posaba de exportador de carne y comerciante de hidrocarburos.

Aunque en Valledupar todos hablaban de ese peligroso vínculo, el ‘Ñeñe’ había logrado mimetizarse en la alta sociedad costeña para disipar cualquier sospecha sobre el incremento intempestivo de su riqueza.

Pero, hace 72 horas, la Fiscalía anunció que le incautó 1,2 billones de pesos a la estructura criminal de ‘Marquitos’, y el esposo de la exreina apareció en el organigrama como uno de los miembros del brazo financiero, al lado de Armando Gnecco, alias Mandarino, y de otros dos sujetos: alias ‘Huracán’ y ‘don Hernán’.

Además, entre las 11.949 cabezas de ganado, 5 estaciones de gasolina, 11 sociedades, 10 establecimientos de comercio, 72 lujosos inmuebles y 76 vehículos incautados en el operativo, hay varias que eran propiedad del ganadero quien, según las autoridades, mezclaba dineros del narcotráfico y de la venta ilegal de gasolina venezolana con plata lícita, en una millonaria operación de lavado de activos.

Desde 2014, tanto la Policía como la Fiscalía empezaron a recaudar evidencia, pero el ‘Neñe’ despistaba a los investigadores asegurando que su fortuna procedía de los envíos a Europa, Asia y Venezuela de postas de ganado de primera, que levantaba a través de La Gloría Ganadería, fundada en octubre de 2014, en la que aparecen como representantes sus hijos Juan Miguel y Juan David Hernández López.

Para ese momento ya completaba tres años de unión con la exreina María Mónica Urbina, lo que le abrió las puertas de una pequeña élite de empresarios y miembros de la farándula.

Del brazo de Urbina asistió a la boda de la también exreina Paula Andrea Betancur, de la que fue padrino, y a eventos públicos, con poderosos políticos de Bogotá.

Crimen, lote y audios

En esa doble vida empezó a incursionar en millonarios negocios inmobiliarios.

Mientras se paseaba en camionetas blindadas con un séquito de escoltas y un Rolex de oro en la muñeca, adquirió un lote en las goteras de Cartagena, de 600 hectáreas. El predio queda a cinco kilómetros de la terminal de transporte y, según Andrés Jiménez, fiscal delegado para las finanzas ilegales, allí se proyectaba trasladar el aeropuerto de la Heroica.

Se estableció que, para entonces, el ‘Ñeñe’ ya había rendido interrogatorio como indiciado y, además, aparecía en testimonios como el determinador del asesinato de Óscar Rodríguez (en agosto de 2011), hijo de un prestamista y sastre al que le adeudaba una millonaria suma.

Diego Armando Acuña, alias Dieguito, el hombre que apretó el gatillo, fue el mismo que le dijo a la Dijín que el ‘Ñeñe’ y ‘Marquitos’ ordenaron el crimen del prestamista y que él, por equivocación, mató al hijo.

Luego de ese asesinato, la mansión del ‘Ñeñe’, en Valledupar, fue atacada con una granada, y él fue víctima de dos atentados. Y a los tres meses, se casó con la exreina.

Pero, hasta su muerte, negó cualquier nexo con el hampa. Y aunque esta frenó otros expedientes en curso, EL TIEMPO estableció que interceptaciones telefónicas lo involucraban con otros narcos y políticos, entre ellos ‘Kiko’ Gómez, exgobernador de La Guajira condenado a 55 años por homicidio. En un audio se escucha al ‘Ñeñe’ hablar con Daimler Paul Corrales Figueroa, sobrino de ‘Marquitos’.

Por ahora, ni María Mónica Urbina ni los hijos del ‘Ñeñe’ se han pronunciado sobre los señalamientos ni por la incautación de varios de los bienes de la familia.

 

Tomado de: El Tiempo