Poder & Gobierno
LA META DEL 90 % ES EL DATO, NO EL ANUNCIO
La cobertura actual deja una brecha aproximada de 23.000 estudiantes frente al universo potencial informado por el Distrito. La proyección para 2027 reduciría esa diferencia, pero todavía no se ha explicado cómo será financiada.
Por Víctor Rodríguez Fajardo
La cifra permite dimensionar el desafío: en Santa Marta, más de 62.000 estudiantes reciben alimentación escolar, mientras el universo potencial supera los 85.000. Entre ambos registros existe una brecha aproximada de 23.000 alumnos.
Ese fue uno de los asuntos tratados durante la reunión entre el alcalde Carlos Pinedo Cuello y la viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media, Gledy María Foliaco Rebolledo.
Sobre la mesa quedó la proyección de llevar la cobertura del Programa de Alimentación Escolar al 90 % en 2027. Si la meta se calcula sobre 85.000 beneficiarios potenciales, el programa debería atender aproximadamente a 76.500 estudiantes: unos 14.500 más que en la actualidad.
Incluso si se cumple la proyección, todavía quedaría por fuera cerca del 10 % del universo potencial. Tampoco se han divulgado el costo de la ampliación, la fuente de financiación ni el mecanismo mediante el cual se garantizará la prestación durante todo el calendario escolar.
El encuentro también abordó la construcción de dos megacolegios en sectores donde el Distrito considera necesario ampliar la capacidad educativa. Todavía no se conocen las ubicaciones, el número de cupos, los costos, las fuentes de financiación ni las fechas estimadas de construcción.
Tampoco se ha establecido públicamente si ya existen estudios, diseños y predios definidos o si los proyectos continúan en fase preliminar de concertación entre la Alcaldía y el Gobierno nacional.
Otro asunto fue la antigua sede del Instituto Técnico Industrial, inmueble de valor histórico y cultural que presenta un avanzado deterioro. Pinedo solicitó apoyo nacional para recuperarlo y reincorporarlo a los procesos de formación técnica.
El mandatario planteó, además, la necesidad de fortalecer la planta docente. Según informó, Santa Marta paga más de 36.000 horas extras, con un costo superior a $15.000 millones, debido, entre otros factores, a la falta de maestros en algunas instituciones.
La reunión dejó proyecciones y asuntos por estructurar. Convertirlos en resultados exigirá recursos asegurados, proyectos formalizados y cronogramas públicos.
