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Entrevistas

“Seguridad y Convivencia Ciudadana, prioridad en el 2017”

Opinión Caribe

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Desde el Sofá Naranja el Coronel John Jairo Rodríguez comandante de Policía del Magdalena expone cómo avanza la seguridad en el Magdalena, las estrategias implementadas para cubrir todo el territorio y las proyecciones para el año 2017.

John Jairo Rodríguez va a completar un año al frente de la policía del Departamento. Llegó el 22 de diciembre de 2015 para asumir el cargo, es huilense, pero no es la primera vez que trabaja Santa Marta.

Cuando el coronel Fredy Tibaduiza fue Comandante de la Policía en Santa Marta, él estuvo como segundo al mando. Tiene una ventaja que le permite trabajar de mano con la Coronela Sandra Vallejos, que fueron compañeros de escuela y promoción, se conocen desde hace 27 años, lo que facilita el trabajo en equipo.

OPINIÓN CARIBE: ¿Qué municipios cubre la policía Departamental?

CR. JOHN RODRÍGUEZ: Nosotros policialmente hemos dividido el departamento en cuatro distritos y seis subestaciones. Los cuatro distritos cubren los que le corresponde a la policía departamental, es decir, veintiséis municipios de los treinta que lo conforman, desde Zona Bananera hasta El Banco.

OC: ¿Cómo hacen el cubrimiento en los corregimientos y veredas?

CR. JR: Como nuestro departamento es netamente rural. creamos una estrategia que se llama cuadrante rural. Estos Cuadrantes Rurales nos permiten llegar más fácil y atender cualquier requerimiento ciudadano, porque ellos andan en motocicleta, no tienen una jurisdicción fija como las estaciones, de acuerdo con la referencia que tengamos sobre hurto u otros delitos, cambian el lugar de su ubicación. Ellos hacen que el servicio sea muy dinámico y pueden llegar fácilmente a los corregimientos apartados de las cabeceras municipales. Esta ha sido una estrategia muy buena. Este año pasamos de ocho cuadrantes rurales a once en el departamento, eso nos ha permitido llegar fácilmente a estos puntos.

OC: ¿Cuáles son las zonas del Magdalena con mayor incidencia de delitos?

CR. JR: Las zonas del sur. La situación tiene características diferentes en cada una de las subregiones; en la subregión del Río, todos los municipios tienen problemas con el abigeato y venta de estupefacientes; la subregión Norte, que comprende a Zona Bananera, Fundación y Aracataca, es el Distrito de policía número1, se presentaron problemas por algunos homicidios, pero después de varias intervenciones, se pudieron controlar.

En el tercer distrito está conformado por el centro del departamento, al cual corresponden Plato, El Difícil, Nueva Granada, hay tráfico de estupefacientes y también problemas de abigeato, el hurto de mercancía, que viene por la vía de los contenedores, ese es un corredor vial bastante largo, por tanto, tenemos inconvenientes con el control.

La parte sur del departamento, Distrito de Policía número cuatro, se encuentran El Banco, Guamal, San Sebastián, hay problemas con tráfico de estupefacientes y presencia de la estructura criminal denominada el clan del Golfo, que extorsiona al comercio, además del dominio del tráfico local de estupefacientes. Para atacar esta estructura criminal, este año se han hecho importantes operativos, por ejemplo, hace quince días se llevó a cabo uno en el que se logró la captura de 22 personas con imputación de cargos y luego la cárcel, esa es una radiografía generalizada de lo que tenemos en el Departamento.

OC: ¿La estructura criminal del clan del Golfo domina solo a El Banco?

CR. JR: A Guamal, San Zenón, sobre todo a San Sebastián, municipios al sur del Departamento, porque hacen parte de un corredor que une el Magdalena con César y Bolívar, ruta que utilizan esos delincuentes para trasladarse, además del río Magdalena, razones por las cuales tienen mayor injerencia en el Departamento.

OC: ¿Eso significa que el resto del Departamento está libre de Bacrim?

CR. JR: Ellos no delinquen directamente en el resto del Departamento, pero tienen un sistema de franquicias que le permite a otros grupos utilizar su nombre el clan del Golfo para intimidar, pero son locales y eso se controla. Estamos haciendo una labor importante que no ha permitido que se extiendan estas bandas criminales a otros lugares del Magdalena.

OC: ¿En cuánto a la extorsión?

CR. JR: La extorsión se presenta en todo el Departamento, tenemos varias clases, una que viene desde la cárcel, porque a raíz de que los penitenciarios están repletos, los internos hacen llamadas extorsivas a los ciudadanos, a los comerciantes y a los ganaderos, sin compasión, les solicitan ayudas para la causa, les piden que consignen, esa es una de los principales problemas de extorsión.

OC: ¿Cómo han atacado este tipo de extorsión?

CR. JR: Precisamente se hizo en la cárcel ‘Rodrigo de Bastidas’ un operativo con el apoyo de la Policía Metropolitana, el Gaula y el Inpec en el que se hicieron incautaciones importantes de teléfonos, los cuales aún no sabemos cómo ingresan al centro carcelario, pero estamos seguros de que con ese tipo de operaciones se pueden contener. La otra modalidad de extorsión es la que se da a menudo en los municipios pequeños por parte de grupos delincuenciales, que se aprovechan de esta ventaja, ya que solo hacen llamadas telefónicas a la persona para cobrarles; pero hay una cadena criminal grande ‘los gota a gota’,una cadena de personas que prestan dinero, a la que se le debe pagar el capital e intereses.

OC: ¿Cuál es la otra modalidad extorsiva?

CR. JR: En estos días me llamó una persona reconocida en Santa Marta y me dijo: Coronel cómo siguió la persona a la que usted quiere ayudar, me pidieron una plata y me dicen que es a nombre del coronel Rodríguez, que les hacía falta únicamente $730.000 para reunir ese dinero, que por favor lo consignara a una cuenta de Efecty con número de cédula. Las peticiones se han presentado en lo que respecta a damnificados del invierno, personas enfermas y por los venezolanos, la gente aprovecha y eso está tipificado como extorsión. Apenas me llegó el nombre de la persona, llamé al Gaula, me dijeron que el extorsionista se llama Víctor Rincón, oriundo del departamento de Boyacá y con procesos penales por extorsión y estafa.

OC: ¿Qué deben hacer las víctimas de extorsión?

CR. JR: Llamar a la Policía y al Gaula, porque tenemos un 95% de efectividad en este tipo de crímenes y en resolver ese tipo de denuncias cuando son informadas a tiempo. Lo peor que puede hacer una persona es pagar, porque con eso ya el delincuente asegura que esa persona va a seguir pagando.

OC: ¿Hay denuncias por extorsión?

CR. JR: Claro, este año se han presentado como unas 23 denuncias, lo cual es muy poco en comparación con lo que existe. Cuando se presentan casos de extorsión y se hace la denuncia, de inmediato actuamos junto con el Gaula del departamento, para que se desplacen hasta el municipio a atender el caso.

OC: ¿Cuál es el balance con respecto al abigeato?

CR: JR: Hay un aumento de abigeato, pero tenemos una disminución en lo que respecta a las denuncias por cabezas de ganado hurtadas. La gente denuncia los robos de dos a tres novillas, de un bovino o de un caprino, eso ha aumentado un poco, pero el robo de grandes cantidades ha disminuido; tenemos un promedio de unas quinientas cabezas de ganado hurtadas menos que el año anterior. Existe el inconveniente de la falta de mataderos autorizados, por tanto, eso ha permitido el aumento del abigeato en el Departamento, porque es difícil de controlar al no haber sitios para sacrificar las reses. Legalmente, la gente ve la cabeza de ganado, la sacrifica y la hace pasar como si fuera un hurto, eso ha aumentado la incidencia de abigeato. Porque si analizamos las denuncias, estas hacen alusión a pequeños robos, situación dada por la falta de mataderos.

OC: ¿Los mismos dueños llevan a cabo estos procedimientos y denuncian los robos?

CR. JR: No necesariamente el dueño, son ladrones que roban para vender al menudeo, por la falta de mataderos, solo tenemos dos autorizados, uno en Santa Marta y el otro, en El Banco. Hace como un mes hurtaron de una finca diez cabezas de ganado, las traían para Santa Marta, pero las recuperamos en la entrada a la Ciudad, cerca del aeropuerto, las tenían listas para enviarlas a Ciénaga.

OC: ¿Tienen cifras sobre el tráfico local de estupefacientes que afecta a varias subregiones?

CR. JR: De acuerdo con la Aisec, Análisis Integral De Convivencia y Seguridad, en un análisis que hicimos con todas las unidades del Departamento y que trabajamos durante 3 días, nos concentramos aquí en Santa Marta, para mirar cuáles son las causas de estos delitos y cuáles son los que se deben priorizar en el Departamento, hicimos una tarea juiciosa, con base en la recolección de información estadística y análisis. Se pudo comprobar de acuerdo con eso, debemos priorizar el tráfico local de estupefacientes, porque de ahí parten todos los delitos.

Una persona para traficar con estupefacientes hurta y causa lesiones. Este año se han hecho 68 allanamientos para combatir el tráfico local de estupefacientes, un 79% más de lo que se hizo el año pasado, se han incautado un poco más de tonelada y media, 1.699 kilos de marihuana, 44 kilos de base de coca, 7 kilos de bazuco, 11 kilos de cocaína, así que para el 2017 es una prioridad combatirlo.

Debemos aumentar las capturas por tráfico ilegal de estupefacientes, los allanamientos, alejarlo de los entornos escolares y tener parques libres de ese flagelo de la droga que afecta lamentablemente nuestro departamento. No somos ajenos a la realidad nacional. Hace unos días se hizo un estudio donde se habla de que Colombia ya se volvió consumidor y hay una gran cantidad de jóvenes y niños que se han iniciado en estos vicios y no somos ajenos a eso en el Magdalena, por eso es que la prioridad para el 2017 junto con la Fiscalía General de la Nación es lanzar una ofensiva total contra el tráfico de estupefacientes.

OC: ¿Cuál es el panorama general en cuanto a capturas?

CR. JR: Tenemos mil trescientas cuarenta y ocho capturas, en lo que va corrido del año, un 13% más que el año anterior, de las cuales hay que destacar, que por homicidio se han realizado 34 capturas, lo que representa un 42 % más que el año anterior; para nosotros son fundamentales esas capturas por homicidio, porque al aprehender personas por homicidios con orden judicial se garantiza detención intramural. Además, se incautan armas de fuego; este año van 198, además, armas blancas. Esto nos sirve para atacar de manera frontal este delito, por eso el Departamento tiene una tasa de 13 homicidios por cada 100.000 mil habitantes, que lo ubica muy por debajo de la medida nacional, que habla de 25 homicidios por cada 100.000 habitantes. Tenemos unas medidas bajas, eso lo destacamos, pero sigue siendo una cifra alta. Este año han ocurrido 72 homicidios en el Departamento en estos casi 11 meses, pero la idea es trabajar aún más para contrarrestar los delitos contra la vida.

OC: ¿Hay quejas de que los jueces liberan a los delincuentes capturados?

CR. JR: Capturas por otros delitos, no todas van a la cárcel y también conocemos la apremiante situación carcelaria que existe en el país y el Magdalena no es ajeno a esta. La cárcel ‘Rodrigo de Bastidas’ tiene casi mil seiscientos internos y sobrepasa desde hace mucho la capacidad real del establecimiento y esto genera hacinamiento.

OC: ¿Qué retos se asumen con el nuevo Código de Policía?

CR. JR: El nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia, la Ley 1801 del 2016 es un convenio normativo y que está actualizado con la realidad social; el Antiguo Código de 1970, emitido hace más de 46 años, tiene sanciones obsoletas, situaciones que ya hoy no proceden; algunas acciones actuales no estaban contempladas ahí, se había convertido en una herramienta en desuso. Este nuevo Código, que entra en vigencia a partir del 30 de enero del año 2017, está muy completo y nos brinda herramientas muy importantes, tanto para los habitantes como para las autoridades. Con este Código se va a evitar que algunas conductas desencadenen en procesos penales.

La subregión del Río es azotada por personas que se dedican a la comercialización de especies y el nuevo Código contempla los delitos contra la fauna y flora; la parte de los menores de edad, que están prácticamente sueltos en las vías, los padres de familia por múltiples situaciones no controlan a nuestros niños. Como decía mi abuela, ‘la calle es la madre de todos los vicios’ y es verdad, un niño suelto en la calle sin control, aprende todo lo malo y no hay nadie que lo corrija. El nuevo Código nos da potestad, se contemplan horarios y también amonestaciones para los menores desde los once a los dieciséis años; los horarios son fijados por los alcaldes municipales, además de participar en programas comunitarios si cometen infracciones.

OC: ¿Ya se socializó el Nuevo Código con los alcaldes?

CR. JR: Llevamos a cabo un foro con la Universidad del Magdalena y la Gobernación para socializar este Código Nacional de Policía, pero lo que buscamos es darlo a conocer para que el alcalde, el inspector, el corregidor, el diputado y concejal sepan que tienen en el nuevo Código una herramienta fundamental para ellos, son normas que si se trabajan como debe ser, van a dar muy buenos resultados a futuro. Independiente de que capacitemos a los policías, debemos decirles a nuestros mandatarios y a nuestros ciudadanos lo importante que es acatar las normas de convivencia, pero si no asisten al Foro, esto se va a quedar ahí, pero la idea es persistir.

Estamos ad portas dos meses para la entrada en vigencia, se debe persistir. En el Nuevo Código hay controles para las parrandas en el espacio público y los altos volúmenes que manejan los pick up; para un evento masivo y evento público se debe informar a la policía y se deben tener unas normas de convivencia. Lo que se busca con este nuevo Código es que de una u otra forma la gente respete y haga valer sus derechos, pero también que cumpla con sus deberes.

OC: Viene el tiempo de posconflicto, ¿existe un plan para el Magdalena?

CR. JR: Todos anhelamos la paz, bienvenida la paz, y gracias a Dios pronto se viene la firma de los acuerdos, sabemos el reto que nos espera en lo que respecta a Convivencia y Seguridad Ciudadana, somos conscientes y nos estamos fortaleciendo. Se ha recibido desde el mando central unas directrices importantes para tratar este tema de la Convivencia y Seguridad, por eso es que hoy ese trabajo se organiza entre Fiscalía, Policía y Ejército Nacional. Se busca brindar seguridad a todas las personas en distintos sitios de nuestro Departamento, en las ciudades principales y los campos. Pero ya nos estamos preparando, por eso el Análisis Integral De Seguridad y Convivencia es muy importante para saber dónde estamos y para dónde vamos y conocer dónde vamos a conseguir los recursos tanto humanos como logísticos para hacerle frente a esas personas que no se acogen a la paz y que van a delinquir en nuestros campos y ciudades. Con la Gobernación hay proyectos muy importantes para que las comunidades del departamento del Magdalena vean la disposición de las autoridades político-administrativas para apoyar la seguridad a través del sistema de video vigilancia, fundamental para este proceso, es entrar en otro nivel de seguridad. En el Magdalena es un proyecto que se trabaja de la mano con la gobernadora Rosa Cotes, aliada importantísima en esta lucha contra la inseguridad.

OC: ¿Qué piensa sobre el traslado de la cárcel?

CR. JR: Ojalá se dé lo más pronto posible, porque va a ser un lugar para que todas las personas que de una u otra forma han delinquido e independiente de que sean delincuentes no merecen estar hacinados, como en este momento lo están en la cárcel ‘Rodrigo de Bastidas’ purgando sus condenas, las cumplan en unas condiciones más humanas. También eso nos brinda como fuerza pública, la tranquilidad de que vamos a hacer capturas y que vamos a ejercer control, que el delincuente no se quedará en su casa, sino en un sitio donde serán resocializados.

OC: ¿Con cuánto personal cuenta la Policía Departamental?

CR. JR: En el Departamento, la policía tiene 1.247 policías y nunca es suficiente, pero hay que optimizar el recurso. Se deben duplicar los esfuerzos, hace falta más personal, pero los que pertenecen a la Institución, trabajan comprometidos por la seguridad. Esperamos que en enero haya refuerzo de personal. Sobre la logística y entrega de motocicletas y vehículos se han mejorado las condiciones laborales de la policía departamental, gracias a la ayuda de la Gobernación y la Dirección Nacional de la Policía. Trabajábamos en una bodega en las afueras de la ciudad, ahora laboramos en espacios más cómodos con el objeto de posicionar a la policía departamental para hacerla más efectiva ante la ciudadanía.

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