Editorial & Columnas
Momento y oportunidad para un buen Magdalena
Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza
Situaciones, circunstancias, sombras, ires, venires, dimes, diretes, yerros, desatenciones, desinformaciones, opiniones encontradas entre otros desajustes y calamidades cunden en el departamento y ciudad capital del Magdalena en su Gobernación, Asamblea, Alcaldía y Concejo Distrital, donde igual convergen confusión, desorden, inexactitudes, demás otros desfases que no merecemos como ciudadanía y unidades territoriales, nos acercamos a una celebración de la que poco o nada hay; y, a unas elecciones a Congreso y Presidencia de la República; lo que determina, corazón en mano y pies en tierra, estudio, análisis, reflexiones a fondo sesudas y profundas, planeación, prospectiva, estrategias, preocuparnos y ocuparnos a conciencia con participación activa, responsabilidad y compromiso en todo cuanto atiene a nuestro presente y porvenir, nada claro si nos acogemos o nos quedamos en o con lo que soportando y padeciendo estamos.
Considero que llegó la hora qué la clase política de nuestro departamento muestre su casta, recupere la sensatez, y en consecuencia escoja un buen candidato a la Gobernación en las elecciones atípicas y desde luego sea lo cuál norte para las subsiguientes. Un candidato de primera condición, cercano, con mostrado y demostrado liderazgo, integralmente formado, honrado, honorable, honesto, bien rodeado, mejor intencionado y conocedor de la cosa administrativa pública y de nuestras propias y más importantes como urgentes realidades, necesidades y prioridades.
No más equivocaciones por favor. No más polarizaciones, contumacia, anarquía, autoritarismo ni populismo. No más estolidez. Los magdalenenses esperamos un departamento gobernando con visión estratégica, sentido de pertenencia, voluntad y capacidad de servicio, ocupado de las cosas y asuntos mejores, pensado en grande y con grandeza, bien gestionado, real y verdaderamente proyectado.
Entender y de contera comprender, que requerimos despertar de una vez por todas. Superar los retrasos. Recuperar el tiempo perdido, que es mucho. Dejar de lado toda asomo de negligencia. Volver a la senda de lo sensato, la coherencia y la congruencia. Acoger como bandera el beneficio, interés y bien común por encima de los particulares o de grupos. Hacer primar siempre y por siempre los provechos superiores para los asociados.
Necesitamos de una vez por todas un departamento del Magdalena caracterizado gubernamentalmente por una administración eficiente y comprometida con el bienestar de sus asociados. Mejorar a tope y eficientemente seguridad, gestión pública, atención ciudadana, racionalización de trámites. Destacado en desarrollo económico, progreso, integral y social bienestar, productividad, competitividad, cultura. Comprometido con la innovación. Definitivamente queremos un departamento en el que muchas y más afloren y sean las iniciativas que en individualidad y conjunto contribuyan a generar oportunidades económicas y sociales, que establezcan salir del pernicioso marasmo en el que perversa e insustancialmente gravitamos y ello no puede ser más. Cambios y transformaciones en positivo es lo requerido, so pena de naufragar como hasta hoy y ahora en utopías, irracionalidades e irrealidades.
