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Edición Especial

Enfermedad holandesa en las exportaciones bananeras del siglo XX

Opinión Caribe

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Mientras los bananeros disfrutaban en Europa, las rentas del negocio, el banano se devaluaba.

[Leer introducción del especial: “Magdalena, enclave bananero”]

Una de las principales causas para el limitado desempeño económico de la Costa Caribe en los últimos 100 años, fue el fracaso rotundo de su sector exportador en las décadas iniciales del siglo XX. Para entender mejor que sucedió se analiza el comportamiento del banano, el principal producto de exportación del Caribe colombiano durante las primeras décadas del siglo XX. Además, se argumenta que el escaso dinamismo del sector exportador en la región fue una consecuencia del incremento en las exportaciones de café, entre 1910 y 1950.

La producción de café se concentró casi en su totalidad en el interior del país.

En particular, ello fue resultado de la presencia de lo que se denomina en la literatura económica la ‘enfermedad holandesa’. Con este último término se conoce la situación en la cual el auge en un producto de exportación conduce a la revaluación de la moneda local, y por tanto, a la pérdida de competitividad del resto de las exportaciones.

EL PODERÍO ECONÓMICO DE LA UFC

En 1900 la United Fruit Company era propietaria de once vapores y tenía más de treinta barcos contratados. A comienzos del siglo XX, la United Fruit Company se convirtió en la empresa más grande del comercio del banano en el mundo, controlando el 80% del total de las exportaciones. Por tanto, fue capaz de obtener economías de escala significativas, las cuales se incrementaron como resultado de la naturaleza perecedera de la fruta. Debido a que el banano no puede ser almacenado, se tenía que hacer un cronograma de arribos regulares: “Este requiere de una flota de barcos bajo el control de la organización de mercadeo, arreglos especiales con los ferrocarriles para un desplazamiento eficaz hacia los mercados del interior y un sistema de inspección constante para asegurar los controles de temperatura adecuados.

[Leer nota:“United Fruit Company, un gigante industrial”]

Una organización así de integrada involucra altos costos y las ganancias dependen de la distribución de una gran cantidad de fruta”. A finales de la década de 1920, la United Fruit Company se había convertido en una operación multinacional que incluía a Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá y las Islas Canarias. En 1928, sus cultivos principales fueron el banano (168.198 acres), azúcar (92.047 acres) y cacao (45.997 acres).

También era dueña de 2.434 kilómetros de líneas de ferrocarril y noventa barcos, la gran White Fleet, en la cual transportaba la fruta a los mercados de Europa y Estados Unidos. A finales de los años de 1920, Colombia tenía la segunda área sembrada en banano en el mundo, sobrepasada solo por Honduras. Sin embargo, como la productividad de Jamaica era la más alta en el Caribe, Colombia era solo el tercer exportador de banano en el mundo después de Honduras y Jamaica.

ENFERMEDAD HOLANDESA

De acuerdo con el texto de Adolfo Meisel Roca la enfermedad holandesa se refiere a la situación en la cual un sector de exportación en auge hace que se incrementen los precios de los productos no transables y los servicios, lo cual afecta adversamente el sector de los productos transables.

La referencia teórica estándar sobre la enfermedad holandesa es el modelo desarrollado por W. M. Corden y J. Peter Neary en 198241. En la siguiente discusión utilizaré su modelo básico. El modelo básico de Corden y Neary es el de una economía pequeña abierta, la cual produce tres productos: dos que se comercian a precios internacionales, dados de manera exógena; y un tercer producto, que es no transable y cuyo precio se determina por la demanda y oferta interna.

El sector de los productos transables está compuesto por un producto en auge (XBT) y uno que no lo está (XNB). Se asume que el bien transable es producido por el sector de servicios (XNT).

Los supuestos básicos del modelo son:

  1. Todos los productos son de consumo final.
  2. Sólo se determinan precios relativos.
  3. La producción nacional y los gastos son siempre iguales, por lo cual el comercio siempre está balanceado.
  4. No hay distorsiones en los mercados de insumos y de factores.
  5. Cada sector utiliza un solo factor específico, así como mano obra, la cual es totalmente móvil.

Dados estos supuestos, ¿cuál será el efecto del auge en las exportaciones (XBT) como resultado de un cambio tecnológico neutral tipo Hicks? Al contestar esta pregunta, Corden y Neary introducen la distinción entre un efecto de movimiento de recursos y un efecto de gasto.

El efecto de movimiento de recursos se da debido al incremento del producto marginal del factor móvil, la mano de obra, como resultado del auge. Por tanto, se retiran recursos del sector de productos no transables (XNT) y del sector de productos transables que no están en auge (XNB), y se pasan al sector de productos transables en auge (XBT).

[Leer nota:«La ‘Bruselitis’ y la dolce vita de la élite bananera«]

Este movimiento de factores lleva a un incremento de los precios de los productos no transables. Debido a que los precios de los productos transables se determinan de manera exógena en los mercados mundiales, el incremento de los precios en los productos no transables es equivalente a una revaluación de la moneda local, es decir, una caída en la tasa de cambio real.

El efecto de gasto se refiere al impacto de los gastos generados como resultado del incremento en los ingresos reales que trae consigo el auge. Este gasto extra incrementa el precio de los productos no transables, lo cual resulta en una reducción adicional de la tasa de cambio real.

La enfermedad holandesa se asocia generalmente con la des-industrialización, este puede no ser el caso en una economía que se encuentra en las etapas tempranas del desarrollo. En este caso, la mayoría de los sectores transables están compuestos no por manufacturas, sino por productos de la agricultura.

Por tanto, la reducción en el sector de productos transables que no están en auge resultará en una des-agriculturización, en lugar de la des-industrialización que tiende a ocurrir en las economías industrializadas. Finalmente, se debe notar que los efectos de la enfermedad holandesa mencionados anteriormente deben ser sobrepuestos a las tendencias generales de la economía.

Una disminución en el sector no necesariamente se refiere a una caída absoluta de la producción, sino a una tasa de crecimiento inferior a la que hubiera prevalecido si no hubiera ocurrido el auge.

El autor muestra evidencia que contradice la explicación convencional de la caída en las exportaciones de banano desde el Caribe colombiano, basada en los efectos negativos de la enfermedad de la sigatoka, los conflictos laborales y el impacto de la Segunda Guerra Mundial. Parte del problema es que los tratamientos tradicionales de este tema han estudiado la evolución de las exportaciones de banano al analizar los niveles absolutos de producción.

Sin embargo, cuando se considera la participación del banano en el total de exportaciones, es claro que la reducción relativa comenzó al inicio de la década de 1910, época del inicio del auge cafetero.

De 1910 a 1950 la participación del banano en el total de las exportaciones colombianas muestra una tendencia decreciente. Mientras que en 1911 las exportaciones de banano del Caribe colombiano representaban el 9.7% del total de las exportaciones, para 1950 habían caído al 2.4%. Las exportaciones de banano perdieron participación debido al auge del café, que comenzó en la primera década de este siglo y que duró hasta mediados de la de 1950. A pesar de que entre 1910 y 1930 el valor de las exportaciones de banano en términos reales se incrementó a una tasa anual promedio de 7.2%, ese crecimiento estaba por debajo de la tasa de crecimiento anual promedio del valor real de las exportaciones de café, que fue del 10.5 %. Por tanto, las exportaciones de banano perdieron participación en las exportaciones totales.

CONCLUSIONES

En este documento se describe como el rápido crecimiento de las exportaciones de café en Colombia en las décadas iniciales del siglo XX llevó a la casi total eliminación de las exportaciones de otros productos primarios, incluyendo el banano. Debido a que el banano constituyó la principal exportación del Caribe colombiano, su contracción resultó en una falta de dinamismo en las exportaciones de la región. En 1950, el banano aún representaba el 53.3% del 52 total de las exportaciones de la Costa Caribe, seguido por el petróleo (15.7 %), el tabaco (11.7 %) y el ganado (7.4%).

La producción de café se concentró casi en su totalidad en el interior del país. Por ejemplo, en 1925 la Costa Caribe participó con solo el 0.8% del total de las exportaciones de café. Por tanto, cuando desaparecieron las otras exportaciones debido a la revaluación real del peso, esto tuvo un impacto enorme en la distribución regional del ingreso. En particular, la región del Caribe comenzó a quedarse relegada con respecto al resto del país y sus exportaciones per cápita decayeron. Como resultado, en el período objeto de este estudio su PIB per cápita creció a una tasa por debajo de la nacional.

[Leer nota:«Choque entre el comportamiento ribereño y el asentamiento de la UFC»]

El desastroso desempeño del sector externo de la costa norte de Colombia en la primera mitad del siglo XX tuvo consecuencias enormes sobre sus posibilidades de crecimiento económico de largo plazo. Para 1950, su participación en el total de exportaciones de Colombia fue solo del 4.5 %, a pesar de que tenía el 16.7% de la población del país. Cuando a finales de la década de 1940, el país comenzó una política deliberada de industrialización por sustitución de importaciones a través de la restricción cuantitativa a las importaciones, los elevados aranceles aduaneros, las tasas de cambio múltiples, los préstamos subsidiados y las inversiones directas del gobierno en el sector industrial, la Costa Caribe no estaba en condiciones para participar de manera activa en ese proceso.

Como resultado de su excelente desempeño exportador en la primera mitad del siglo, el interior del país, especialmente los departamentos cafeteros, experimentó una mayor acumulación de capital y la consolidación de sus mercados internos. En las décadas que siguieron, el crecimiento industrial de Colombia se concentró en el triángulo formado por las tres principales ciudades: Bogotá, Medellín, y Cali. Los orígenes inmediatos de ese resultado se encuentran en las consecuencias macroeconómicas del auge exportador cafetero que vivió el país entre 1910 y 1950.

*Basado en el texto Enfermedad Holandesa y Exportaciones De Banano En El Caribe Colombiano, 1910- 1950 de Adolfo Meisel Roca.

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